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mié18nov

Urano. Significado astrológico

Escrito en astrologia, astronomia, clasificacion, Definición, horoscopo, zodiaco
  • Vuelta al Zodiaco: 80 años aprox.
  • Recorrido anual: 4 grados y medio aprox.
  • Jeroglífico: deriva de la letra H, en honor a Herschel, descubridor del planeta en 1781
  • Simbolismo anatómico: manos y funciones cerebrales.
  • Simbolismo psicológico: es el primero de los planetas exteriores que normalmente no se distingue a simple vista. Se puede ver, pero en condiciones ideales: situado en oposición al Sol y con atmósfera muy limpia, sin polución, de lo contrario no veremos ni a Saturno.

Su posición en el sistema solar, mas allá de Saturno que representa la consciencia normal, simboliza las energías que operan súbitamente, de forma excepcional, y con suma excentricidad, a menudo ajena a las preocupaciones de mundo diario. Si Júpiter nos introduce en mundos que son por lo menos similares al nuestro, Urano puede hacer que nos encontremos con mundo totalmente extraños. Junto a Neptuno se le asocia a estados de conciencia alternativos y la iluminación.

El problema de los acontecimientos o procesos mentales simbolizados por Urano, es que no todas las personas en todo momento están preparadas para recibirlos. Se necesita haber madurado (Saturno) para que las alteraciones nos sirvan para aprender algo, además tiene que haber una estructura que alterar. Si por el contrario estos procesos o acontecimientos llegan demasiado pronto, pueden producir una personalidad crónicamente voluble que sean rebeldes automáticos: se rebelan por negar el orden, aunque este sea útil. No trato de restar merito a las rebeliones de los adolescentes contra sus mayores. Son fenómenos psicológicos necesarios y adecuados porque evitan que una generación llegue a dominar por completo a la siguiente. En alguna medida cada generación debe librarse de sus padres y crear un mundo y estructuras nuevas. De lo contrario Saturno hace que la gente y la sociedad se detengan a cierta altura y se sienta satisfecha con las cosas tal como están. Entonces la vida empieza un proceso descendente y uno empieza a percibirla como algo que es cada vez menos lo que fue.

Lo que hace falta para tratar con Urano es desapego, hemos estar preparados para experimentar cualquier cosa y renunciar a cualquier cosa. Muchas personas se aferran la seguridad, aunque les cause mucho dolor y haga que no se sientan vivas. En los pueblos se suelen asombrar, cuando regresa alguien que ha triunfado en la ciudad y desea vivir otra vez en el pueblo, para volver a ponerse en contacto con el simple hecho de estar vivo. Este es el estilo uraniano.

Con frecuencia se experimenta a Urano en forma de fuerza de la naturaleza que opera fuera de la cultura humana: desastres naturales, revoluciones y otras perturbaciones del orden social saturnino. En estos casos Urano es aterrador, tiene un lado despiadado. Con frecuencia los uranianos no se preocupan en absoluto de los individuos sino del proceso de cambio revolucionario con el que se han identificado. En todo caso hemos de preparados para restablecer contacto con el centro del yo viviente que la estructura saturnina había sepultado y que Urano ha desenterrado gracias a su poder destructor. Es interesante observar que en momentos de desastres muchas personas se sientes más vivas que nunca. Enfrentarse con el desastre saca a la superficie lo que hay de creativo incluso en medio del desastre.

Algunas personas cuestionan las estructuras sociales caducas e intentan introducir cambios más o menos drásticos. Según la orientación de los testigos de ese cambio, temerán a esos hombres los reaccionarios o conservadores (Saturno) y otros los admiraran como reformadores. Si las fuerzas conservadoras se imponen, el elemento uraniano pasara a la clandestinidad y esperara el momento propicio. La apatía de los años cincuenta que se origino en Estados Unidos fue parcialmente debida a la histeria anticomunista conservadora de esa década. Pero las energías uranianas volvieron con más fuerza en los sesenta.

Desde hace tiempo se ha asociado a Urano con las tecnologías innovadoras como la electrónica, la informática, astronáutica etc. Sin embargo la ciencia como tal es a la vez saturnina y uraniana. Vale la pena señalar que los científicos de carácter más conservador han sido los menos creativos y en esos pocos casos se han realizado cuando eran jóvenes. Urano representa ese destello intuitivo científico que descubre algo nuevo e innovador y conduce al derrocamiento de las viejas ideas. Saturno representa el esfuerzo sistemático de poner a prueba las nuevas ideas. Para que la ciencia progrese debe haber un equilibrio entre ambos tendencias.

Otra característica uraniana es su orientación mental. Aunque no siga los patrones tradicionales de la lógica o razón la mente uraniana funciona de manera que la razón se relacione con ella. Las personas uraniana pueden llevar a cabo una idea de manera inhumana, es la implacabilidad del símbolo. El científico, político o militar que solo piensa en aumentar el poder tecnológico sin medir el coste humano es un ejemplo del uraniano negativo. Urano puede significar también la muerte por accidente, heridas o desastres naturales. Otro simbolismo es el caos que se introduce en la vida para equilibrar las fuerzas ordenadas de Saturno. A cada uno le corresponde su lugar y que uno mantenga a raya al otro.

La relación de Urano con la astrología: la astrología es eminentemente uraniana. A diferencia de muchas ciencias más ortodoxas lo que enseña tiene profundas implicaciones sociales, hecho oscurecido por el conservadurismo de muchos astrólogos. Se parece mucho a una ciencia social que con frecuencia afirma cosas discutibles y polémicas sobre el mundo. El estudioso de la astrología puede alcanzar conocimientos directos de verdades religiosas, metafísicas y espirituales sin la guía de sacerdotes u otros representantes del orden social establecido. Esta es una de las razones por las que ha ganado o perdido favor a lo largo de la historia.