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La brujería y las malas artes

Escrito en Magia

¿DESDE CUANDO EXISTE LA BRUJERÍA?

Los estudiosos coinciden en afirmar que los orígenes del Culto (mal llamado brujería por los paganos cristianos) se remontan a tiempos prehistóricos, cuando el hombre veneraba el cielo y la luna, las estrellas, el sexo y los antepasados. Todo poseía un espíritu, un alma que podía ser benevolente u hostil según las circunstancias. Dos grandes ideas o concepciones de la divinidad se hicieron comunes en todas las religiones: una de ellas sería la referente a la creación de Vida, la otra sería el miedo a la Muerte. Este miedo generó la necesidad de creer en una vida más allá de la muerte, y con ella se personificó un dios tenebroso, masculino, señor de la guerra y de la muerte. El Dios Cornudo pintado en la cueva de Ariége en Francia, el Lug de los celtas, el Pan griego, el Satanás de los cristianos. Y con él nació una representación femenina, diosa de la fecundidad, fuerza creadora y regeneradora. La Afrodita griega, la Asarté fenicia, la Ma frigia. La compañera del Cornudo, que se aparea con él para dar forma al mundo. Eros y Tánatos. Durante el Paleolítico la figura del macho predominó sobre la diosa, pues el hombre prefería matar a los animales que multiplicarse. Pero con el Neolítico la mujer, hasta entonces una simple bestia de carga y de placer, empieza a cobrar importancia. La mujer descubre el secreto de la Agricultura, el arte de tejer, de confeccionar cestos y vasijas, y creando poco a poco una sociedad matriarcal que durar aproximadamente hasta el séptimo mileno antes de Cristo, cuando los hombres realizan una auténtica revolución cultural, someten a las mujeres y “casan” a las antiguas diosas con los nuevos dioses guerreros. El Cornudo vuelve a reinar.

¿Protección?

La protección de la naturaleza humana ante actos de brujería y sortilegios, ha preocupado siempre al hombre. El ancestral temor a los proyectos infernales y a los actos de brujería, siempre ha estado en un lugar destacado, tanto en investigadores como en estudiosos sobre los “Actos de la Penumbra y la Obscuridad”. Existe un enigmático tratado que recopila los procedimientos de contraataque contra las fuerzas del Averno. Se trata del Libro de San Cipriano. Se trata de un arcano volumen compuesto de profecías y recetas mágicas, envuelto en el misterio, tanto en lo que se refiere a su composición general como en lo que respecta a su origen legendario. Se habla que en la mismísima actualidad de nuestros días, este grimorio es casi la “Biblia” para cientos de miles de personas que practican los ritos espiritistas en los centros de reunión mágico-religiosa. Vulgarmente, entre los iniciados, recibe el nombre de “Ciprianillo”. Se trata de un adecuado y laborioso trabajo que no solo contiene rituales y técnicas de exorcizar, sino que también en sus arcanas páginas están “El Poderoso Signo de Salomón” y la “Oración del Mago Alibeck”. Que viene ser las bases contra los hechizos malignos y el “Mal de Ojo”. También están entre todos estos compendios, secretos místicos sobre genios buenos y malos, astrología, quiromancia, y vetustos rituales sobre animales y objetos. En fin, determinados estudiosos, pugnan entre sí, sobre la idoneidad de este antiguo grimorio, pero qué duda cabe que si admitimos que la intervención diabólica y la Brujería es una realidad, habrá que convenir que el libro de San Cipriano, ha servido para hacer huir a los demonios a lo largo de los siglos. José Luis Domenech

LA BRUJERÍA ACTUAL

Esta noche, como todas las noches, en muchos lugares de la vieja Europa y de la joven América reducidos grupos de hombres y mujeres se reunirán en secreto, para celebrar unos ritos tan antiguos como la Humanidad. La mayoría rehúyen la palabra Brujería, y prefieren llamar a su credo simplemente El culto, o la vieja religión. Adoran a su diosa, la diosa madre de nombre secreto, mediante encantamientos y danzas. Su ritual es secreto, y se transmite de viva voz, o como máximo manuscrito. Están organizados en pequeños grupos, llamados conventículos, cuyo número rara vez pasa de la docena: la experiencia les ha enseñado que es más seguro. Creen en la reencarnación como forma de supervivencia del alma, y realizan sus ritos totalmente desnudos, o como máximo con túnicas abiertas y amplias, para así mejor facilitar la comunión de energías positivas. Concentrándose, los miembros del conventículo pueden aunar sus energías para un bien común o para ayudar a uno de ellos. Se forma así un cono de fuerza que emanando de sus mentes puede cambiar el destino de un colectivo o persona determinada. Estos conventículos están dirigidos por sacerdotisas, a menudo auxiliadas por un sacerdote. Suelen ser secretos, ya que la gente no suele ver con buenos ojos a quien, hoy por hoy, se autodenomina “brujo” o “bruja”. ¿Cuál es el perfil actual de la bruja moderna? Suele ser una muchacha o mujer joven, ya que hay un fuerte componente de rebeldía en el Culto, y la juventud es rebelde. Si es consecuente, será una persona inquieta por el medio ambiente, a la que le guste la naturaleza, quizá vegetariana y posiblemente naturista, pues no tendrá vergüenza de la desnudez de su cuerpo. Y llevará siempre consigo un objeto determinado, cuya naturaleza no pienso decir, pero que la identificará ante otros miembros del Culto. No hace proselitismo, no admite abiertamente su credo, y se sabe posesión de una Verdad tan real como el Sol y las Estrellas.